Recordando al Papa Juan Pablo II
Tuve la gracia de poder tenerlo a metros de mí en dos oportunidades: La primera, en mi natal Rosario, en el año 1987 - en su segunda visita a la Argentina -, yo me encontraba aguardando su llegada en la calle agitando una banderita mitad color amarillo, mitad blanca, la cual representa los colores del Vaticano, cuando pasó junto a la multitud que lo recibíamos con mucha alegría. La segunda vez, 10 años después, pude oír su saludo en tantos idiomas frente a los miles de fieles de todo el mundo que estábamos en la plaza de San Pedro, Ciudad del Vaticano, lo cual fue una experiencia inolvidable para mí.
